La Dirección General de Tráfico pondrá en marcha desde mañana y hasta el próximo día 28 una campaña de control y vigilancia del transporte escolar y de menores, durante la que los agentes de la Guardia Civil llevarán a cabo inspecciones de los autocares escolares y comprobarán que cumplen la normativa.
El primer control, de carácter administrativo, consistirá en comprobar que las autorizaciones y documentos que deben tener dichos vehículos sean los correctos para la prestación del servicio.
Posteriormente, los agentes verificarán que las condiciones técnicas y elementos de seguridad del vehículo son los que exige la normativa, así como los requisitos especiales que debe cumplir el propio conductor, como son el permiso de conducir o los tiempos de conducción y descanso.
Además deben cumplir todos los requisitos que se recogen en el Real Decreto 965/2006 sobre condiciones de seguridad en el transporte escolar y de menores, en el que se estipula la obligatoriedad de que los menores vayan acompañados en el autobús por una persona debidamente cualificada.
La norma establece asimismo la antigüedad máxima de los vehículos destinados a este tipo de pasajeros, el seguro de responsabilidad civil ilimitado, las tasas de alcohol en sangre y aire espirado para los conductores de este tipo de transporte o la obligatoriedad de llevar la señal de transporte escolar.
Durante la campaña se hará especial hincapié en el control de la utilización de los cinturones de seguridad y sistemas de retención , en aquellos vehículos que los lleven instalados.
La Unión Europea ha emitido una Directiva Comunitaria, que España ha transpuesto a su ordenamiento jurídico y que establece que desde octubre de 2007 se deniega la matriculación a cualquier autobús que no tenga instalados los sistemas de retención.
