El Ministerio de Fomento, a través de la Dirección General de Transporte Terrestre, ha llegado a un acuerdo con la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre para la puesta en marcha de un sistema de control del transporte por carretera mediante la utilización de terminales de mano por parte de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil.
El presupuesto para llevar a cabo el proyecto asciende a 121.432 euros y el objetivo es cumplir con la normativa europea que obliga a los fabricantes de vehículos a instalar un tacógrafo digital, cuyos datos se supervisarán en carretera con estas terminales. La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre se ocupará del desarrollo de las infraestructuras de securización. Así, supervisará desde el Centro de Atención a Usuarios el sistema de servidores, software y hardware instalados en el centro de proceso de datos de la Guardia Civil, que actúa como pasarela entre los TCM (terminales de comunicaciones de mano) y los servidores de la Dirección General de Transporte.
Además, supervisará las modificaciones en la aplicación de transporte de los TCM, incluido el baremo sancionador, y el contenido de los manuales de formación on-line a los agentes de control en carretera.
